El dióxido de cloro no previene ni cura la COVID-19
El consumo de este potente blanqueador industrial como si fuese medicinas puede traer graves consecuencias en la salud de las personas.

El Congreso aprobó recientemente la conformación de una comisión para investigar los supuestos beneficios del dióxido de cloro para tratar la COVID-19. En la Asociación Nacional de Cadenas de Boticas (Anacab), consideramos que esta decisión es preocupante.
Ninguna autoridad nacional o internacional del sector salud avala el consumo humano del dióxido de cloro, mucho menos como medicina para prevenir o tratar la COVID-19. Este compuesto es un potente blanqueador industrial cuyo consumo es dañino.
En Estado Unidos, la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha anunciado que su venta como fármaco está prohibida y ha anunciado que su ingesta puede causar problemas como vómitos, diarrea, problemas hepáticos y hasta cardiacos. En el Perú, el Ministerio de Salud también ha informado que su comercialización como medicina es ilegal.
Por lo tanto, conformar una comisión –en la que, por si esto fuera poco, ningún integrante es experto en salud– para investigar supuestos beneficios de dióxido de cloro es un claro despropósito, con el agravante de que el país tiene a raíz de la pandemia una serie de necesidades que las autoridades deben atender a la brevedad posible.
El único tratamiento para prevenir los daños a la salud que produce el COVID-19 es la vacuna. Nadie debe comprar ningún medicamento que no esté autorizado por las instituciones de salud pública para tratar esta u otra enfermedad.
Cuando exista alguna medicina que ayude a combatir la pandemia, cuando se cuente con el consenso de la comunidad científica, cuando haya pasado las fases de ensayos clínicos y haya obtenido la autorización correspondiente, en Anacab lo informaremos oportunamente y apoyaremos su uso responsable.
Mientras eso no ocurra, debemos seguir cuidándonos (distancia social, mascarilla y lavado de mano), escuchar a las autoridades y vacunarnos cuando sea nuestro turno. Sin miedo, con esperanza y bien informados.