La deshidratación y un par de consejos básicos para evitarla
Siempre hemos oído que el agua es lo más importante para la vida; que se puede sobrevivir varios días sin comer, pero no ocurre lo mismo si nos pasamos el mismo tiempo sin beber agua, ya que perdemos líquidos constantemente y no tenemos reservas en nuestro organismo.

Cuando perdemos más líquidos de los que introducimos en nuestro cuerpo, y este no cuenta con suficientes fluidos (agua o de otro tipo) para realizar sus funciones como si estuviera en condiciones normales, nos deshidratamos.
¿Cómo saber si estás sufriendo una deshidratación?
Si notas vómitos, mareos, algún tipo de náusea, o sufres una lipotimia, tienes que estar alerta porque puedes estar ante un cuadro de deshidratación que en los casos más graves puede desembocar en un fallo multiorgánico que obligue a la hospitalización e incluso termine con la vida de una persona. En estos casos, la atención con rapidez es fundamental.
Lo cierto es que una hidratación correcta mantiene las funciones de nuestro cuerpo, como la respiración, la digestión o la regulación de temperatura, entre otras, además de jugar un papel importante en nuestro rendimiento, tanto mental como por supuesto físico.
Debemos tener en cuenta que en nuestro cuerpo se realizan multitud de reacciones químicas que necesitan el agua: el transporte de los nutrientes, la lubricación de los tejidos y/o articulaciones y esa termorregulación que impide excesivas variaciones térmicas en nuestro organismo que pueden llegar a perjudicarnos mucho. Si nos deshidratamos, no podremos realizar estas funciones correctamente, la respiración y frecuencia cardíaca aumentan, la tensión disminuye y nos encontramos somnolientos y con la boca seca.
Es verdad que la época veraniega es la peor para esto ya que la temperatura ambiente aumenta llegando a sumar 30º en muchas zonas de nuestro país.
Cuando el sol está quemando, nuestro cuerpo comienza adaptarse a la temperatura. Pero hay ciertas circunstancias en las que los riesgos para nuestra salud son mayores, como cuando hay que trabajar en el exterior o se sale a hacer deporte en horas con altas temperaturas. Si el balance entre pérdida y ganancia de agua no es adecuado, aparecen los síntomas que describimos más arriba, a los que podemos añadir el vértigo. Nos pueden estar avisando de que vamos a sufrir un golpe de calor.
Si te encuentras en un posible estado de deshidratación recuperar los líquidos perdidos es fundamental, además de reponer electrolitos. Las bebidas deportivas ayudan y el suero de rehidratación por vía oral puede ser la mejor solución.
¿Cuáles son los consejos para prevenir la deshidratación? 1. No esperar a tener sed para beber agua 2. Reducir o evitar la toma de bebidas con alcohol 3. Mantener una dieta correcta 4. Proteger la piel del sol con cremas adecuadas 5. Intentar no practicar deporte al aire libre 6. Utilizar ropa fresca y ligera 7. No salir a la calle cuando hace mucho calor