El Perú tiene un problema de abastecimiento en los hospitales públicos
Los problemas de abastecimiento de medicamentos se han acrecentado durante la pandemia. La logística y demora en las entregas son solo algunos de los temas que se deben mejorar para que miles de peruanos no se vean afectados.

Con la entrada de la pandemia, satisfacer las necesidades básicas es una preocupación de miles de peruanos. Además del acceso a la salud y el costo y distribución de los medicamentos es un tema diario de conversación. La precariedad del sistema sanitario se ve exacerbada por el desabastecimiento de medicamentos en los centros de salud a nivel nacional.
Según la encuesta de la Superintendencia Nacional de Salud, solo el 56.7% de los establecimientos del Ministerio de Salud (Minsa) entrega los medicamentos completos. Por ello, los pacientes gastan de más en adquirir productos en establecimientos farmacéuticos privados.
Entre las causas que originan problemas en el proceso de abastecimiento de medicamentos están: a) fichas técnicas de calidad requieren mejoras, b) las programaciones no se cumplen c) personal requiere capacitación en procesos de adquisición, d) problemas en el transporte de materias primas de los medicamentos del extranjero, e) demora en la reposición de medicamentos, entre otros.
La salud es un derecho fundamental, y como tal, los medicamentos deberían estar disponibles en todo momento y con calidad garantizada. Se requiere, nuevamente, hacer énfasis en la revaluación de las políticas de abastecimiento actual, implementar un sistema logístico más eficiente, sea por parte del Estado o tercerizado o más pacientes se seguirán perjudicando.
Óscar Ugarte Ubilluz, exministro, detalló que si bien el 75 % del mercado peruano está cubierto por los servicios de salud que ofrece el Estado y el 25 % por el sector privado, estudios de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) muestran que del 100 % de las personas que compran en farmacias privadas, el 39 % proviene de hospitales del Ministerio de Salud, el 20 % de hospitales de la seguridad social y un 4 % restante de la seguridad de las fuerzas armadas, policiales o municipales. “No logran obtener el medicamento dentro de los establecimientos públicos y van a la farmacia a pagarlo de su bolsillo”.