Emiratos Árabes aplica tercera dosis de Sinopharm «a un mínimo de pacientes» sin suficientes anticuerpos
Los especialistas coinciden en que es normal que la vacuna requiera refuerzos, ya sea para fortalecer la respuesta inmune o ajustarnos contra nuevas variantes.

Emiratos Árabes Unidos (EAU) comenzó a aplicar una tercera dosis de la vacuna de Sinopharm a aquellas personas que no generaron los anticuerpos suficientes para hacer frente a la COVID-19. Esta vacuna es una de las dos que están disponibles en el Perú —la otra es la de Pfizer— y con la que se comenzó a vacunar al personal médico el 9 de febrero.
“Algunas personas han recibido una tercera dosis de la vacuna Sinopharm, pero el número es muy pequeño en comparación con el de aquellos que han recibido una y dos dosis”, aseguró la portavoz del Ministerio de Salud emiratí, Farida al Hosani a The National, aunque no especificó porcentajes ni si su administración había sido recomendada por la farmacéutica china.
Según lo anunciado, la vacuna de Sinopharm arrojó con dos dosis un 79% de eficacia en los ensayos de fase 3 en China y 86% en los de EAU, por lo que es esperable que un grupo reducido de personas no desarrolle los anticuerpos suficientes. Hay especialistas que aseguran que probar una tercera dosis no es una mala estrategia. «Es una opción teniendo en cuenta la tecnología que usa Sinopharm. Es una vacuna que tiene el mismo componente en las dos dosis porque es un virus inactivado. El mayor problema es que no estimula mucho los linfocitos T de la inmunidad de memoria. Por eso requieren múltiples dosis”, explicó Eduardo López, médico infectólogo al diario La Nación.
"Lo mejor que podemos hacer si nos ofrecen la vacuna es aceptarla, esto ayudará a disminuir la cantidad de nuevas infecciones. Si más adelante tenemos que revacunarnos, pues adelante, lo haremos con la evidencia adecuada y con las vacunas que estén disponibles". Mateo Prochazka, epidemiólogo peruano
Por otro lado, el Dr. Al Kaabi, consultor de enfermedades infecciosas pediátricas y director médico de Sheikh Khalifa Medical City, dijo a The National que es probable que la duración de la inmunidad ofrecida por dos dosis de la vacuna dure seis meses o menos. «Ahora, son alrededor de cuatro a seis meses, sin embargo, no tenemos los datos finales. Existe la posibilidad de que necesitemos una dosis de refuerzo como cualquier otra vacuna inactivada».
No hay que alarmarse
El epidemiólogo peruano, Mateo Prochazka, explicó que el poco tiempo de inmunidad no debe ser una razón para temerle a la vacuna de Sinopharm, ya que será normal que una vacuna requiera refuerzos en el futuro cercano, sobre todo por la aparición de variantes y el poco tiempo de investigación.
«Es muy probable que independientemente de la vacuna que estemos recibiendo ahora, sea Pfizer, Sinopharm o AstraZeneca, estemos terminando el año pensando en que vamos a tener que revacunarnos, ya sea para ajustarnos a nuevas variantes o para fortalecer la respuesta inmune. Esa es la realidad. Hablamos de una infección nueva y no ha habido tiempo suficiente de evaluar los efectos de protección», explicó para el programa La Encerrona.
El especialista aseguró que es importante que las personas se pongan la vacuna que les toque llegado el momento. «Lo mejor que podemos hacer si nos ofrecen la vacuna es aceptarla, esto ayudará a disminuir la cantidad de nuevas infecciones y reducir la presión dentro de los hospitales. Si más adelante tenemos que revacunarnos, pues adelante, lo haremos con la evidencia adecuada y con las vacunas que estén disponibles».