EsSalud: la automedicación del oxígeno medicinal para la COVID-19 puede ser fatal
El neumólogo Octavio Cubas dijo que un mal uso del oxígeno puede causar una intoxicación y generar un paro respiratorio.

La automedicación del oxígeno medicinal durante la COVID-19 puede ser fatal, ya que puede agravar la salud de los pacientes e incluso hay riesgo de sufrir un paro respiratorio o fibrosis pulmonar, advirtió el Seguro Social de Salud (Essalud) a través de un comunidado del neumólogo Octavio Cubas.
“El uso del oxígeno es netamente medicinal, por eso hay que tener mucho cuidado. Cada paciente tiene un centro regulador en el sistema que controlan el equilibrio entre el CO2 y el oxígeno y cuando existe una intoxicación por uso oxígeno sin indicación médica puede generar un paro respiratorio”, explicó.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada cinco pacientes con la COVID-19 requerirá oxígeno. En casos severos, esto aumenta a tres de cada cinco.
El especialista agregó que las concentraciones elevadas de oxígeno en las vías respiratorias por periodos prolongados pueden causar inflamación y daño por oxidación de la superficie interior del aparato respiratorio, así como provocar un exceso de confianza en las personas si presentan síntomas de COVID-19, retrasando de este modo, una atención oportuna.
“En casos de enfermedad por SARS-CoV-2 podría resultar en un retardo de la evaluación médica. La persona ya tiene el tanque de oxígeno y en el momento que tiene síntomas de COVID se siente segura, está su tanque, se espera un día y otro hasta que el daño pulmonar es severo”.
Dijo que si el cerebro percibe que el cuerpo está recibiendo más oxígeno del que realmente necesita, se podría bloquear una función que estimula la movilización del aire y afectar la función respiratoria. “No por abrir toda la válvula del oxígeno, le estás haciendo un mayor bien a tu paciente. Tengan cuidado”, señaló.
En caso de contagiarte de la COVID-19, debes medir tus níveles de oxígeno en la sangre con un oxímetro de pulso tres veces al día. Es un pequeño dispositivo que te permite monitorearte en casa con solo ponértelo en el dedo. Un nivel normal se ubica entre 95% y 100%. Si los niveles caen al 93%, entonces hay que comunicarse con el médico o ir al servicio de emergencias.