Reino Unido y Argentina, los primeros países que aprueban la vacuna de AstraZeneca/Oxford
Esta vacuna es más barata y más fácil de distribuir que otras. Sus ventajas podrían cambiar el curso de la pandemia en América Latina.

Mientras la nueva variante de la COVID-19, con mucha mayor capacidad de contagio, ha disparado el número de infectados en el Reino Unido, el Gobierno decidió ser el primero en autorizar este miércoles el uso de emergencia de la vacuna desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca en conjunto con la Universidad de Oxford.
“Después de rigurosos ensayos clínicos, y del análisis de los datos por parte de los expertos de la MHRA (Agencia Regulatoria de Medicinas y Productos Sanitarios, en sus siglas en inglés), se ha concluido que la vacuna reúne los criterios más estrictos de seguridad, calidad y eficacia”, ha explicado en un comunicado público el Ministerio de Sanidad británico.
"Confío, con la nueva aprobación, que podamos haber vacunado ya esta primavera a las suficientes personas vulnerables como para ver una ruta de salida de esta pandemia”. Matt Hancock, ministro de Sanidad
Hace apenas cuatro semanas, el Reino Unido se había convertido también en el primero en aprobar la vacuna de Pfizer y BioNTech, que ya se administra de forma masiva en varias partes del mundo como Estados Unidos, México, Chile y la Unión Europea.
Horas más tarde, Argentina le siguió los pasos con el visto bueno de la Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT) para AstraZeneca, la tercera que aprueba el país sudamericano tras la de Pfizer (mantiene negociaciones) y la rusa Sputnik V, la cual ya es aplicada desde la semana pasada.
Argentina y México tienen un acuerdo para producir la vacuna que Oxford desarrolló junto a AstraZeneca y distribuirla en América Latina.
Múltiples ventajas
La autorización recomienda dos dosis administradas con un intervalo de entre 4 y 12 semanas. Los nuevos datos, que no han sido publicados aún, apuntan a una eficacia similar (95%) a las de la competencia. Se basa en un método tradicional (adenovirus en este caso de chimpancé) y se mantiene a una temperatura normal de 2 a 8 grados, a diferencia de la Pfizer que necesita conservarse a 70 grados bajo cero.
Además, tiene un coste de unos tres euros, frente a los 15 de media que supone la de Pfizer. Astrazeneca se ha comprometido a asegurar una distribución equitativa y a precio sin beneficio por todo el mundo mientras dure la situación de pandemia.
El Gobierno británico tiene contratadas cien millones de dosis con la multinacional, y confía en recibir los primeros cuatro millones durante los próximos días.